El trato

Sólo debes asentir con la cabeza. No hace falta que firmes ningún papel, ni siquiera que digas nada o nos estrechemos la mano. Así no habrá constancia de nuestro trato. Nadie descubrirá que aceptaste. Sólo mueve tu cabeza de arriba abajo y sabré que estamos de acuerdo. Supongo que ahora mismo te será inconcebible lo que te propongo. Pero quiero que sepas que nada malo te puede pasar. Si aceptas el trato, tu triste y tediosa vida dará un giro de ciento ochenta grados. Ya no tendrás que preocuparte por nada, todos tus problemas estarán automáticamente resueltos, como por arte de magia, y tus sueños, esos sueños que se fueron quedando por el camino, aquellos que dejaste escondidos dentro de una pequeña caja en tu cerebro, al fin podrás hacerlos realidad. Comprenderás que, con un pequeño esfuerzo por tu parte, puedes lograr todo aquello que alguna vez deseaste. ¿Acaso no merece la pena olvidar tus estúpidos escrúpulos por una vida mejor? Ya no mejor, la vida que siempre quisiste tener. ¿Es tan difícil lo que te pido? La respuesta es no. Otros lo hicieron antes que tú, y ahora son mucho más dichosos gracias a su pequeño sacrificio. Y si no quieres hacerlo por ti, hazlo al menos por los tuyos. Esto no tiene porque ser un acto egoísta. Piensa en tu gente, que te han seguido todos estos años, que te han apoyado, que te han dado su amor de manera incondicional. ¿Qué has hecho tu por ellos?, ¿has podido ofrecerles todo lo que merecen?, ¿has sido capaz de cumplir sus expectativas? No. A cambio de su fe en ti no han obtenido más que desilusión. Ya es hora de que les devuelvas todo lo que te han dado. Debes olvidar tus prejuicios. En este mundo no somos más que animales intentando sobrevivir, y para hacerlo a veces debemos dejar a un lado nuestras inútiles normas morales y comportarnos como lo que realmente somos. Hay momentos en los que tenemos que sacar nuestro lado salvaje. Porque en eso consiste esta vida, en luchar por lo que queremos, en matar o morir. Y ahora tienes la ocasión de luchar por lo tuyo. Hoy, en este instante, puedes darle un zarpazo a la vida y arrancarle todos sus tesoros de golpe, de una vez y para siempre. ¿Crees que es mucho lo que te pido? Puede que si, ¿pero acaso no es a su vez enorme la recompensa?
No te diré más. Ya sabes lo que hay en juego. He sido sincero contigo y te he expuesto todos los puntos del acuerdo. Si lo rechazas, no volveremos a vernos nunca. Tu vida seguirá como hasta ahora, y todas las noches te acostarás pensando en lo que hubiera ocurrido de haber dicho que si a aquel desconocido. Si por el contrario lo aceptas, será el comienzo de una nueva vida para ti y tu familia. Se que es complicado tomar una decisión tan transcendente, así que te dejaré unos minutos para pensar en ello.
Mientras reflexionas, me tomaré un brandy, si no te importa. Y tú, ¿quieres algo? ¿Más café?

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